La
Transexualidad, generalmente, es considerada
por muchos/as autores/as como una variación
de la conducta sexual, considero que
no es una conducta sexual sino que fundamentalmente
es un problema de género, y más
específicamente de identidad
de género. Un transexual es una
persona que se siente dentro de un cuerpo
de otro género (su cuerpo le
dice "soy un hombre", pero
su mente le dice "soy una mujer",
y lo mismo en el caso de la mujer).
Esta condición se conoce como
disforia de género, provocando
infelicidad o insatisfacción
con el género de uno/a mismo/a
(Hyde, 1994). Ante esta situación,
algunas personas optan por someterse
a operaciones quirúrgicas de
cambio de sexo. El término transexual
se utiliza tanto para la persona que
decide cambiar su sexo como para la
que no toma tal decisión.
La
comunidad científica no ha encontrado
una causa definitiva del transexualismo.
Una especulación es que durante
la etapa prenatal se produjo una inapropiada
diferenciación cerebral por exposición
a hormonas del género contrario.
Sin embargo no hay evidencia directa
que apoye esta idea.
Acercamiento
a la transexualidad
El
alto grado de aceptación que
la mayoría de las personas tienen
de su género es tan central para
su auto-imagen que resulta extremadamente
difícil el entender como algunas
personas que tienen las características
físicas de un género pueden
creer en realidad que pertenecen al
otro. Aquellos individuos que sienten
de esta manera son conocidos como Transexuales.
Frecuentemente, una explicación
de éste fenómeno comienza:"Imagínese
que Ud. Se despierta una mañana
y se encuentra en el cuerpo del género
opuesto". Pero tal como el autor
transgénero Kim Elizabeth Stuart
ha escrito en : "l dilema no invitado:
"No se puede comparar una experiencia
con una no-experiencia" Por tanto,
mientras es virtualmente imposible para
un no-transexual el entender como es
que esta condición se siente,
puede ser posible entender como es que
esta condición nace y como se
puede lidiar mejor con ella.
Cuando
te encuentras fuera de lugar
Los
transexuales frecuentemente expresan
sus sentimientos a algo parecido al
ser ubicado en un rol para el cual no
están preparados, por ejemplo,
el tratar de ser el héroe cuando
en realidad están mejor interpretando
a la heroína. Sin embargo. Para
ellos es necesario el adaptarse para
sobrevivir. Ellos tienen que aprender
sus líneas y actuar su parte.
Palabras y conductas que están
ajenas a su naturaleza les son forzadas
en razón a su apariencia física.
Eventualmente, como todo actor que mantiene
un rol en una actuación de larga
trayectoria, ellos aprenden a manejar
su papel. Ellos aprenden a recitar las
líneas, seguir las direcciones
del escenario, y ser hombres o mujeres
muy convincentes sin necesidad de tener
ni que pensar en ello. El problema está
en que cuando ellos dejan el escenario,
cuando se quedan solos consigo mismos,
y saben que ese papel no es el indicado
para sí mismos. Ellos saben quienes
son ellos mismos en realidad. Ellos
no desean otra cosa que ser ellos mismos,
pero no se pueden quitar los vestuarios
y disfraces y llevar una vida normal,
ya que los disfraces son en realidad
sus propios cuerpos.
Posible
teoría sobre el origen de la
transexualidad
El
género físico del feto
está establecido por el apareamiento
de un cromosoma simple de ambos padres
al momento de la concepción.
XX para mujeres y XY para hombres. Sin
embargo, no es sino hasta mas adelante
que las diferencias físicas basadas
en el género cromosico del feto
se desarrollan. Estas diferencias son
estimuladas por una infusión
de hormonas. Al mismo tiempo, la identidad
de género del feto, (el género
del cerebro) comienza su desarrollo.
Acuerdo a una teoría tan ampliamente
aceptada que intenta explicar el origen
del transexualismo, si el momento de
este influjo hormonal es inadecuado,
o la mezcla de hormonas es defectuosa,
una disparidad entre el género
físico y el género mental
puede ocurrir. Es por esta razón
que el transexualismo es frecuentemente
descrito como un defecto de nacimiento.
Desafortunadamente,
para el transexual que trata de ganar
la aceptación de los demás,
este defecto de nacimiento no tiene
efectos visibles. El transexual parece
ser un hombre o una mujer perfectamente
normal, con características sexuales
primarias y secundarias normales. A
diferencia de las características
faciales que distinguen al Síndrome
de Down, o la falta de control muscular
causado por la parálisis cerebral,
el transexualismo no puede ser detectado
visualmente o bajo otros medios. Debido
a que los demás no pueden ver
nada aparente, llegan a la conclusión
de que el transexualismo no es un defecto
físico, sino mas bien un problema
mental/emocional. Es una creencia común
a la vez que errónea el que con
un poco de auto-disciplina, o con consejeria,
una persona transexual puede actuar
normalmente y aceptar su lugar en la
vida.
Soluciones
posibles para remediar la situación
Después
de décadas de intentarlo, los
psiquiatras han tenido que admitir derrota
al solucionar este dilema. En todos
los años que la psiquiatría
ha tratado de "curar" el transexualismo,
no hubo un solo caso que haya respondido
positivamente y permanentemente. No
fue sino hasta 1950 en que un psiquiatra
y endocrinólogo pionero, el Dr.
Harry Benjamin decidió aplicar
ambas de sus especialidades al tratamiento
del transexual. Si la mente no puede
ser cambiada para adaptarse el cuerpo,
pensó él, entonces habría
que cambiar el cuerpo para que conjugue
con la mente. Por primera vez, los transexuales
pudieron vivir a gusto con sus propios
cuerpos. Pero la reasignación
de género no es una cura; es
simplemente un tratamiento que puede
evitar otros problemas mucho mas serios,
tales como el suicidio o el abuso de
substancias.
Los
transexuales se someten a una intensa
evaluación y consejería
psicológica. Este proceso no
es para convencer al sujeto de renunciar
a su transexualismo, sino para determinar
la viabilidad del drástico e
irreversible proceso de reasignación
de género. Por ejemplo, si la
persona no es realmente un transexual,
pero en vez de eso esta sufriendo de
un cuadro de homosexualidad egodistónica,
los efectos del tratamiento pueden ser
devastadores. Un travestí mal
mal aconsejado, quien es normalmente
feliz viviendo en el rol de su género
físico, pero que tiene la compulsión
de funcionar ocasionalmente en el rol
del otro género, puede ser muy
muy infeliz por una reasignación
de sexo permanente. Por lo tanto, un
transexual debe de ser evaluado por
un consejero psicológico experimentado
para estar seguro de que el transexualismo
es el tema real.
Una
vez que el diagnóstico de transexualismo
esta confirmado, es cuando comienza
la parte médica del tratamiento.
La persona que entra en esta fase del
tratamiento es por lo general llamado
"transexual pre-operado".
El tratamiento hormonal gradualmente
va ayudando al transexual a despojarse
de su "disfraz" , lo que le
ayudará a adentrarse en su "rol'
y adaptarse a la sociedad en la que
ella/el considera ser su lugar correcto.
(el género dual utilizado acá
es para reconocer la existencia de transexuales
tanto de hombre a mujer como de mujer
a hombre, y NO para insinuar una identidad
género dual por parte de estos
individuos). Después de un tiempo
que puede ser desde varios meses a varios
años, el transexual públicamente
acepta su nuevo rol de género.
Los servicios de consejería psicológica
continúan durante todo el período
de terapia hormonal, para ayudar al
transexual a des-aprender el rol que
ha tenido por tantos años. Hay
muchas situaciones traumáticas
comprometidas. El transexual necesita
no solo aprender el nuevo rol, sino
también el aprender que esta
bien el estar en él.
La
mayoría de los protocolos de
reasignación requieren que el
individuo viva y se desenvuelva en su
nuevo rol por un mínimo de 12
a 18 meses antes que la cirugía
de reasignación de género
le sea autorizada. Esta fase se denomina
"Tes. de vida real" o RLT
(por sus siglas en inglés) Tanto
el paciente como el consejero psicológico
deben estar convencidos de que la cirugía
será de ayuda y no dañina.
Es entonces que el terapista primario
refiere al paciente a un segundo médico,
generalmente un psiquiatra, para otra
evaluación para confirmar que
la cirugía es apropiada. Solo
entonces un cirujano de reputación
aceptará al paciente.
La
cirugía de reasignación
de género es un proceso irreversible.
Debe realizarse con extrema precaución.
La profesión médica americana
ha adoptado una posición conservadora
en lo que es tratar al transexualismo
con terapia hormonal y cirugía
de reasignación de género.
Sin una evaluación psicológica
y psiquiatrita competente, ningún
médico o psiquiatra competente
y con ética prescribiría
terapia hormonal. Sin ambas mencionadas
evaluaciones, ningún médico
de prestigio realizaría la cirugía
de reasignación de género.
Estos rigurosos requerimientos están
orientados a asegurar que aquellos individuos
que cambian su sexo no lo hagan por
inestabilidad mental, sino que esta
persona haya demostrado totalmente su
estabilidad mental en el rol género
deseado.
Relaciones
personales
Debido
a su extensa experiencia en actuar "normalmente"
Por ejemplo: en la manera determinada
por su género físico,
mucha gente encuentra difícil
el creer que la persona que ellos han
conocido por tanto tiempo como miembro
de cierto género, es en realidad
miembro del otro. En casi cada caso,
el descubrimiento de esta condición
y los cambios físicos que acompañan
a este tratamiento vienen como una sorpresa
para todos. La reacción común
entre familiares y amigos es de desconcierto,
al sentir que han sido engañados,
y de rechazo. Uno podría preguntarse,
Por que una persona entraría
a una relación bajo una fachada
falsa, sabiendo que ellos muy probablemente
provocaran altos grado de sufrimiento
a los demás.?
Mientras
que la mayoría de los transexuales
saben que son diferentes a una edad
muy temprana, ellos también sienten
una intensa presión para adecuarse
a rol que la sociedad dicta como adecuado
para hombres y mujeres. Como resultado,
el transexual a veces niega que él
o ella es realmente diferente. Este
proceso de adaptación y negación
frecuentemente involucra la formación
de amistades, y tipos mas cercanos de
relaciones personales. Un eventual asumir
de su identidad de género por
parte del transexual y su inicio en
un tratamiento marca un punto severo
en estas relaciones. Al principio, familiares,
amigos o cónyuges tratan de que
el transexual sea "curado"
a través de análisis o
terapia debido a que ellos no están
dispuestos a aceptar el resultado inevitable.
Pero es cuando ellos empiezan a darse
cuenta que la cura que ellos ansían
no es posible, la relación cae
bajo una gran presión. Cuando
la relación se basa en otras
características aparte del género,
la relación puede continuar con
los obvios cambios. Por ejemplo, un
buen hijo puede ser igual de bueno como
hija, un colega varón puede ser
tan competente y llevadero como mujer.
Es un aspecto triste que muchas de esas
relaciones se disuelven, algunas amablemente,
pero igualmente triste, mientras que
otras se deshacen con recriminaciones.
Pero que pasa con aquellas relaciones
que están basadas en el género,
matrimonios, por ejemplo? Muchos cirujanos
sugieren que el transexual esté
divorciado antes de someterse a la cirugía.
En muy pocas instancias, cónyuges
que son tanto amigos como parejas pueden
mantenerse juntos en una relación
platónica. En varios casos, las
cortes han otorgado custodia o derechos
de visita a padres transexuales.
Y
que hay con el formar relaciones después
de la reasignación de género?
La mayoría de los transexuales
post-operados no encuentran necesario
el informar a nuevas amistades y amantes
que ellos antes eran del otro sexo.
Esto es particularmente cierto si es
que el transexual a roto definitivamente
con su pasado. Sin embargo, después
de la cirugía, algunos transexuales
vuelven a sus vidas en el punto mismo
en donde las dejaron cuando empezaron
el cambio. Ellos conservan el mismo
apellido, trabajan en el mismo negocio
e inclusive mantienen los mismos amigos.
Las relaciones sexuales puede ser problemáticas
para incluso el mas abierto y audaz
de los transexuales. Por ejemplo, el
saber que esa mujer era antes hombre
puede amenazar una relación heterosexual.
Pero no todos los transexuales desean
una relación heterosexual después
de la cirugía. No es raro para
un transexual de hombre a mujer post
operado el declararse lesbiana, o para
un transexual de mujer a hombre el declararse
gay. Este tipo de relaciones pueden
ser también difíciles
para los transexuales debido a que algunas
lesbianas y hombres gay abrigan profundos
prejuicios contra los transexuales,
al igual que lo hacen muchos heterosexuales.
Finalmente, muchos transexuales no son
sexualmente activos para nada. Esta
gama de orientación es posible
debido a que la orientación sexual
y el libido son diferentes al género
de identidad. Mientras que la sexualidad
de un individuo es frecuentemente expresada
a través de su género,
su sexualidad no está determinada
por ello.
Conclusión
final
Los
transexuales a veces expresan sus sentimientos
de ser diferentes en términos
de "vivir una mentira". Si
es que hay un fraude involucrado en
el hecho de ser transexual, es el fraude
perpetrado por el transexual mismo antes
del tratamiento. La persona que completa
el tratamiento es en sí el objeto
real. El o ella ha dejado atrás
una vida de engaño e infelicidad.
A pesar de los grandes obstáculos,
él o ella a florecido como la
persona que siempre ha sido. Cuando
uno conoce a un transexual, está
conociendo a la persona que sabe como
amar, sabe como valorarse a sí
misma y como resultado, sabe como amar
y valorar a otros. Cuantas personas
"normales" pueden demostrar
esta distinción?
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